Tras la pausa estival, la reanudación de las actividades es el momento ideal para comprobar el correcto funcionamiento de las instalaciones de gas y de los sistemas de detección.

Para muchas empresas, comercios, centros educativos, oficinas y establecimientos de alojamiento, septiembre marca la vuelta a la plena actividad. Después de un periodo de cierre o de uso reducido, es importante efectuar una serie de controles esenciales antes de volver a poner las instalaciones completamente en funcionamiento.

Durante las semanas de inactividad pueden producirse anomalías, deterioros o cambios en las condiciones de los espacios y los equipos. Una inspección preventiva permite detectar posibles problemas antes de que puedan comprometer la seguridad de las personas y las instalaciones.

Comprobar las instalaciones antes de la reanudación

La puesta en marcha de las instalaciones de gas debe realizarse con precaución, especialmente cuando los aparatos, las tuberías y los locales técnicos han permanecido sin utilizar durante un periodo prolongado.

Antes de reanudar las actividades, conviene comprobar:

  • el estado de las tuberías y las conexiones;
  • la correcta apertura y cierre de las válvulas;
  • la ausencia de daños o signos de deterioro;
  • el correcto funcionamiento de los aparatos alimentados por gas;
  • la eficiencia de los sistemas de ventilación;
  • la ausencia de obstrucciones en las entradas de aire y los conductos;
  • el cumplimiento de los plazos de mantenimiento previstos.

Las operaciones técnicas deben ser realizadas por personal cualificado. Deben evitarse las intervenciones improvisadas que puedan comprometer la fiabilidad de la instalación.

Comprobar detectores, sondas y centrales

La seguridad de una instalación no depende únicamente del correcto funcionamiento de los aparatos de gas. Los dispositivos de detección también deben revisarse periódicamente.

Los detectores, las sondas y las centrales tienen la función de detectar rápidamente la presencia de gases peligrosos y activar las señalizaciones o los dispositivos de seguridad conectados.

Al reanudar las actividades, es importante comprobar:

  • la alimentación eléctrica de los dispositivos;
  • la ausencia de indicaciones de avería;
  • la correcta conexión entre las sondas y las centrales;
  • la eficacia de las alarmas acústicas y visuales;
  • el funcionamiento de los dispositivos controlados, como las electroválvulas y los sistemas de ventilación;
  • el estado de los sensores y los correspondientes plazos de revisión o sustitución.

El simple hecho de que un dispositivo esté encendido no garantiza que todo el sistema funcione correctamente. Por este motivo, las pruebas y el mantenimiento deben ser realizados por técnicos competentes y de acuerdo con las indicaciones del fabricante.

Especial atención a los entornos profesionales

Las cocinas profesionales, los laboratorios, las industrias, las salas de calderas, los garajes y los locales técnicos pueden presentar condiciones diferentes después de un periodo de cierre.

El polvo, la humedad, los trabajos de mantenimiento, el desplazamiento de equipos o los cambios en la ventilación pueden afectar al funcionamiento de los sistemas de seguridad. Antes de volver a la actividad normal, conviene asegurarse de que los detectores no hayan quedado cubiertos, dañados, desconectados o que su eficacia no se haya reducido debido a la presencia de obstáculos en el entorno.

En los locales donde se utilizan gases combustibles, tóxicos o refrigerantes, también es fundamental comprobar que los dispositivos instalados sean adecuados para el gas que debe detectarse y para las características del entorno.

El mantenimiento preventivo protege a las personas y las actividades

Esperar a que se produzca una avería o se active una alarma antes de intervenir puede exponer a las personas, los sistemas y las instalaciones a riesgos evitables.

El mantenimiento preventivo permite comprobar la eficiencia de los sistemas, reducir la posibilidad de interrupciones imprevistas y garantizar una reanudación de las actividades más ordenada y segura.

Programar inspecciones periódicas y conservar la documentación de las intervenciones también ayuda a mantener bajo control el estado de la instalación a lo largo del tiempo.

Reanudar las actividades de forma segura con Beinat

Beinat diseña y fabrica en Italia detectores, sondas y centrales para la monitorización de gases combustibles, tóxicos y refrigerantes, destinados a aplicaciones residenciales, comerciales e industriales.

Desde la detección en espacios pequeños hasta la gestión de instalaciones complejas, las soluciones Beinat permiten monitorizar constantemente la presencia de gases e intervenir rápidamente en caso de anomalía.

La vuelta después de las vacaciones es el momento adecuado para comprobar los sistemas existentes y asegurarse de que cada dispositivo esté preparado para desempeñar correctamente su función.

La seguridad no vuelve a empezar simplemente con la reapertura: debe comprobarse antes de reanudar las actividades.