Con el aumento de las temperaturas, las instalaciones de refrigeración y climatización están sometidas a una carga de trabajo más intensa.
Los supermercados, las industrias alimentarias, los hoteles, los hospitales, los almacenes frigoríficos y los locales técnicos dependen del correcto funcionamiento de estos sistemas. Durante los días más calurosos, los compresores y demás componentes trabajan durante más tiempo para mantener las temperaturas previstas.
El calor no provoca directamente una fuga de refrigerante, pero puede hacer más evidentes las juntas deterioradas, las conexiones que no están perfectamente selladas, las vibraciones u otras anomalías ya presentes en la instalación.
Por este motivo, el verano representa uno de los periodos en los que la monitorización continua adquiere todavía más importancia.
Una fuga no es solamente un problema técnico
Una fuga de refrigerante puede pasar inicialmente desapercibida, especialmente porque muchos gases son incoloros y difíciles de detectar sin instrumentos específicos.
Las consecuencias pueden incluir:
- reducción de la capacidad frigorífica;
- aumento del consumo energético;
- mayor desgaste del compresor;
- deterioro de los productos almacenados;
- parada de la instalación;
- costes extraordinarios de mantenimiento;
- posibles riesgos para las personas presentes en el entorno.
En espacios cerrados o poco ventilados, una fuga también puede alterar las condiciones de seguridad antes de que los operadores detecten la anomalía.
Diferentes refrigerantes requieren soluciones específicas
El sector de la refrigeración está cambiando rápidamente. Junto a refrigerantes tradicionales como R134A, R404, R407C, R410A y R507, se utilizan gases con un menor impacto ambiental, entre ellos R32, R513A y R290.
Sin embargo, no todos los refrigerantes presentan las mismas características.
El R290, por ejemplo, es propano y, por tanto, un gas inflamable. El R32, en cambio, está clasificado como refrigerante de baja inflamabilidad. Por ello, la elección del detector debe tener en cuenta el tipo de gas utilizado, las dimensiones del entorno y las características de la instalación.
No existe una única sonda adecuada para todas las aplicaciones.
Soluciones Beinat para la detección de refrigerantes
Beinat ofrece diferentes sistemas para la monitorización de fugas en instalaciones frigoríficas y de climatización.
La sonda HCF100 permite detectar distintos refrigerantes, entre ellos R134A, R404, R407C, R410A, R32, R507 y R513A. Equipada con una salida de 4–20 mA y un grado de protección IP55, puede conectarse a las centrales convencionales Beinat y está indicada para cámaras frigoríficas, locales técnicos y aplicaciones del sector comercial e industrial.
Para las instalaciones que utilizan R290 existen soluciones específicas.
La sonda HCF100FRE7, con carcasa de ABS IP55, está destinada a la detección del propano utilizado como refrigerante. Para los entornos que requieren una mayor resistencia y protección, Beinat ofrece la SG800FRE7, equipada con una carcasa de aluminio IP66 y dos niveles de intervención: prealarma y alarma general.
En instalaciones de mayor tamaño, como supermercados, plantas industriales o almacenes frigoríficos, pueden utilizarse las sondas direccionables de la serie SGI, destinadas a refrigerantes específicos.
Entre ellas se encuentran:
Las sondas de la serie SGI pueden conectarse a la centralita direccionable BXI32, que gestiona hasta 32 puntos de detección mediante una red RS485. La central permite identificar rápidamente la zona afectada por la alarma y memorizar los eventos, facilitando las operaciones de control y mantenimiento.
Detectar, controlar y prevenir
Un sistema de detección debe mantenerse eficiente a lo largo del tiempo.
Antes del periodo de mayor utilización, es recomendable comprobar:
- el estado de las sondas;
- la comunicación con la central;
- el funcionamiento de las alarmas;
- la ubicación de los sensores;
- los posibles dispositivos conectados;
- la correcta realización del mantenimiento periódico.
Para comprobar las sondas compatibles, Beinat también pone a disposición el comprobador TS1008, útil para leer los parámetros de funcionamiento y verificar los eventos almacenados.
La seguridad de la cadena de frío
Durante el verano, una fuga no detectada puede comprometer rápidamente la eficiencia de la instalación, la calidad de los productos almacenados y la continuidad de la actividad.
Un sistema fijo de detección permite, en cambio, identificar rápidamente las anomalías e intervenir antes de que el problema provoque consecuencias más graves.
Beinat desarrolla soluciones convencionales y direccionables para la detección de gases refrigerantes, destinadas a aplicaciones comerciales, industriales y del sector terciario.
La elección de la sonda y de la centralita debe realizarse en función del refrigerante utilizado y de las características específicas de la instalación.


